Con tus dientes ya gastados
me alimentaste cinco años
aunque a los caños fuiste a parar
no creo que tan facil te pueda olvidar,
por un sistema que no te entiende
por que me pinto la locura
y casi duermo en el hostel de diaz velez.
Mis compañeros entre risas y maldiciones
no se si te vieron girar
yo me acuerdo de esa tarde
en que me sentía un gigante,
cuando entre en una galeria y no dudé
te lleve en papel de regalo hasta mi casa, y ahí fumé.